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VNINA3 - Virgen Niña y Santa Ana

VNINA3 – Virgen Niña y Santa Ana

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta fiesta mariana tiene su origen en la dedicación de una iglesia en Jerusalén, pues la piedad cristiana siempre ha venerado a las personas y acontecimientos que han preparado el nacimiento de Jesús.

María ocupa un lugar privilegiado, y su nacimiento es motivo de gozo profundo. En esta basílica, que había de convertirse en la iglesia de Santa Ana (siglo XII), san Juan Damasceno saludó a la Virgen niña: “Dios te salve, Probática, santuario divino de la Madre de Dios … ¡Dios te salve, María, dulcísima hija de Ana!”. Aunque el Nuevo Testamento no reporta datos directos sobre la vida de la Virgen María, una tradición oriental veneró su nacimiento desde mediados del siglo V, ubicándolo en el sitio de la actual Basílica de “Santa Ana”, en Jerusalén.

La fiesta pasó a Roma en el siglo VII y fue apoyada por el Papa Sergio I. Su fecha de celebración no tiene un origen claro, pero motivó que la fiesta de “La Inmaculada Concepción” se celebrara el 8 de diciembre (9 meses antes). El Papa Pío X quitó esta celebración del grupo de las fiestas de precepto.

BELLO POEMA A LA VIRGEN MARÍA

“CASI UNA NIÑA”

Eras casi una niña desposada,
Y tu mente inocente no se explica,
Que un ángel ante ti casi suplica,
Que aceptes la misión a ti confiada.

Obra en ti el corazón, que no la mente
Que da su asentimiento al ángel santo,
Y diciendo que sí, ya mientras tanto
Te das con entusiasmo adolescente.

No das más tregua al fruto de la ciencia,
Que sabes entregarte a la misión
Con gran sabiduría y decisión,
Embargada por Dios y tu conciencia.

Es el árbol de la vida el que reclamas,
En tímida y resuelta adolescencia,
Poniendo sobre todo tu paciencia
Con calma, que es vigor que arde sin llamas.

Nadie se sometió con tal premura,
Ni hubo quien honor más grande obtuvo,
Ni nunca una mujer más grande tuvo
Misión divina, en esta noche oscura.

Autor: M.A.

Oración:

Concede, Señor, a tus hijos el don de tu gracia, para que, cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la maternidad de la Virgen María, consigamos aumento de paz en la fiesta de su Nacimiento. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

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