Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

SBM29 - San José

SBM29 – San José

“SAN JOSÉ OBRERO”

Vivías del trabajo cotidiano,
fuiste un trabajador, un simple obrero;
¿tu fidelidad?: -“es José el carpintero”-,
un humilde currante, un artesano.

Trabajo en el que fuiste nuestro hermano;
un trabajo de honrado jornalero
que en todo cuanto hace pone esmero,
porque sabe que Dios usa su mano.

Patrono del trabajo y su salmista,
-manos callosas y dedo vendado-
enseña al hombre de hoy, tan derrotista,
a vivir su trabajo ilusionado,
más alegre, cristiano y optimista,
más solidario y más humanizado.

Poeta: José Luis Martínez SM

:: FIESTA DE SAN JOSÉ OBRERO::

La fiesta de San José obrero, fué instituida por Pío XII el 1 de mayo de 1955, para que —como dijo este Papa a los obreros reunidos aquel día en la Plaza de San Pedro—, «el humilde obrero de Nazaret, además de encarnar delante de Dios y de la Iglesia la dignidad del obrero manual, sea también el próvido guardián de ustedes y de sus familias». ¡Muchas felicidades a todos los que trabajan! Que Dios bendiga su labor, ya sea que trabajen dentro de casa –las mamás, las amas de casa…- o fuera.

En este día, queremos dejarles, como parte de la felicitación, unas palabras del beato Juan Pablo II sobre el sentido cristiano del trabajo:

<<La proclamación más exhaustiva del “Evangelio del trabajo” la hizo Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre —y hombre del trabajo manual— sometido al duro esfuerzo. El dedicó gran parte de su vida terrena al trabajo de artesano e incorporó el mismo trabajo a su obra de salvación. (…)

El concepto cristiano del trabajo, amigos y hermanos trabajadores, ve en éste una llamada a colaborar con el poder y amor de Dios, para mantener la vida del hombre y hacerla más correspondiente a su designio. Así entendido, el trabajo no es una necesidad biológica de subsistencia, sino un deber moral; es un acto de amor y se convierte en alegría: la alegría profunda de darse, por medio del trabajo, a la propia familia y a los demás, la alegría íntima de entregarse a Dios, y de servirlo en los hermanos, aunque tal donación conlleva sacrificios. Por eso el trabajo cristiano tiene un sentido pascual.

La consecuencia lógica es que todos tenemos el deber de hacer bien nuestro trabajo. Si queremos realizarnos debidamente, no podemos rehuir nuestro deber ni conformarnos con trabajar mediocremente, sin interés, sólo por cumplir. (…)

El trabajo es ciertamente un bien del hombre y para el hombre. A este respecto, en la encíclica “Laborem Exercens”, he subrayado que “el trabajo es para el hombre y no el hombre para el trabajo”. (…)

Vuestra sensibilidad de creyentes, vuestra fe de cristianos os ayude a vivir la Buena Nueva, el “Evangelio del trabajo”. Sed conscientes de vuestra dignidad de trabajadores manuales o intelectuales. Colaborad con espíritu de solidaridad en los problemas sociales que os acosan. Sed levadura y presencia cristiana en cualquier parte. (…)

Permitidme que os recuerde, particularmente, que por causa del trabajo no descuidéis vuestra familia y vuestros hijos. Y emplead el descanso festivo para el encuentro renovado con Dios y la sana diversión>>.

Fuente: News.va Español
Los interesados en el texto completo de este discurso de Juan Pablo II, pueden encontrarlo en:
http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/speeches/1982/november/documents/hf_jp-ii_spe_19821107_lavoratori-imprenditori_sp.html

Anuncios